El arroz, uno de los ingredientes que mayor fuerza cobra al hablar de dietas (lo suelen utilizar la mayor parte de deportistas como alimentos indispensable en sus dietas), es uno de los ingredientes más habituales en nuestra cocina. Y es que el arroz, no ofrece un sinfín de posibilidades a la hora de cocinarlo, además de su bajo coste económico. También lo podemos utilizar para acompañar nuestros platos como guarnición, y hasta nos sirve para elaborar riquísimos postres caseros.

Es arroz es uno de los alimentos más ricos en almidón.

Es arroz es uno de los alimentos más ricos en almidón.

Por el contrario, no convine abusar de este cereal, puesto que un consumo elevado del mismo, está vinculado a un mayor riesgo de diabetes debido a su alto contenido en almidón. Una taza de arroz cocido contiene aproximadamente unas 200 calorías, de la cuales la mayor parte provienen del almidón, que se transformará en azúcar. No obstante, un estudiante de Sri Lanka ha descubierto una forma de cocinar el arroz que reduce considerablemente la cantidad de calorías y de almidón.

¿Cómo puede el mismo arroz tener menos calorías?

Parece ser que nuestro cuerpo no absorbe todo el almidón de la misma forma. Así, por ejemplo, los almidones conocidos comúnmente como “almidones digestibles”, se transforman rápidamente en glucosa para posteriormente transformarse en glucógeno (fuente de energía), almacenándose en nuestros “michelines” si no legamos a consumir esa energía al realizar alguna actividad física..
Por el contrario, existen otro tipo de almidones, llamados “almidones resistentes”, que nuestro organismo no absorbe de la misma manera, y que no llegan a aportar tanta glucosa como los anteriores.

Sudhair James, estudiante de la Facultad de Ciencias Químicas de Sri Lanka, y su profesor el Dr. Pushparajah Thavarajah, descubrieron que modificando la forma en la que se cocina el arroz, se puede conseguir modificar la estructura del almidón que contiene.

Truco: Cómo cocinar el arroz para que tenga menos calorías

El “truco” para restarle calorías al arroz es muy sencillo. Cuando el agua está hirviendo, antes de echar el arroz, se añade un poco de aceite (en su caso de coco, aunque cualquier aceite graso debería valer). Una vez cocinado, debemos dejar enfriar el arroz en la nevera durante 12 horas antes de volver a calentarlo para comer.

Al parecer, el aceite interactúa con el almidón para alterar su estructura, mientras que el proceso de enfriamiento ayuda a preservar la conversión del almidón, generando como resultado un arroz con menos aporte calórico, incluso recalentado.

Este estudio lo han llevado a cabo en una de las variedades menos saludables de arroz de las 38 que se encuentran en Tailandia. Aun así han logrado reducir de entre el 10 y el 12%, y esperan, en un futuro, conseguir una reducción del 50 o el 60% en otras variedades de arroz.

Los investigadores añaden también que han comprobado que, sorprendentemente, el arroz frito o al estilo “pilaf” contiene también más cantidad de almidón resistente que simplemente hervido, algo que igualmente ocurre con las patatas (también contienen gran cantidad de almidón): hervidas es cuando más almidón digestible presentan. ¡¡Ojo!! Esto no quiere decir que freírlas sea más saludable, ya que siempre será mejor un poco más de almidón que añadirles todas las grasas procedentes de aceites.

¿Y tú cambiarás tus hábitos a la hora de preparar arroz?

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