Con la entrada de la primavera, muchos son los que sucumben ante un resfriado o una gripe estacional. En esta época del año y debido a los cambios de temperatura constantes, sufrimos los tan molestos catarros y gripes. Para combatirlos, es imprescindible mantener a nuestras defensas en alerta con estos sencillos trucos.

Para estornudos: “cebolla, naranja y miel”, Numerosos expertos hablan de estos alimentos y de muchos otros que nos pueden ayudar a combatir las gripes, resfriados y todo aquello que suene a tos y mocos.

Descubre cuales son los alimentos que pueden ayudarnos a mantener óptimo nuestro sistema inmune.

Descubre cuales son los alimentos que pueden ayudarnos a mantener óptimo nuestro sistema inmune.

Según Lombardi, Director del Departamento de Biotecnología de EuroEspes, “La naturaleza es una fuente inagotable de beneficios para la salud”. Esta empresa (EuroEspes), que lleva más de quince años investigando productos de origen marino para potenciar los mecanismos de defensa de nuestro organismo. “Es curioso comprobar gente que aunque han estado cerca del virus no se contagian, estamos convencidos de que esta respuesta inmunológica puede estar relacionada con unos adecuados hábitos alimenticios, una buena hidratación y la práctica habitual de ejercicio físico”, comenta Lombardi.

Alimentos para potenciar tus defensas

Veamos pues, cuales son los alimentos que nos pueden “echar” un mano a la hora de hacer frente a estos constipados y recargar las pilas de nuestras defensas al máximo.

La solución no puede ser más sencilla, ¿conoces la dieta mediterránea? En dicha dieta, nos recomiendan reducir el consumo de carne roja y de productos cárnicos a favor del pescado, las legumbres, verduras, las hortalizas y las frutas”, te lo dice la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria. Estos son algunos de los alimentos que te ayudarán a fortalecer tus defensas:

Consume tres raciones de fruta y dos de verdura al día

De esta forma tendremos una mejor calidad de vida debido a su alto contenido en vitaminas y minerales con capacidades antioxidantes, las cuales nos hacen más resistentes a las infecciones y protegen a nuestras células del sistema inmune. Y por la presencia de fitonutrientes, que desempeñan un papel protector frente a las enfermedades crónicas.

Minerales

El zinc, el manganeso y el cobre son los principales minerales que mejoran el funcionamiento del sistema inmune. El primero se encuentra en los cereales integrales, en el marisco y en los moluscos. Los otros dos, en los frutos secos y en las legumbres.

Vitaminas

Especialmente la A, B, C y E, mantienen en buen estado las células que recubren el interior de las células respiratorias, protegiéndolas de virus y de los agentes tóxicos medioambientales.

Cítricos

A los cítricos pertenecen la naranja, la mandarina, el limón, la lima y el pomelo, frutas muy ricas en vitamina C. Este micronutriente posee la capacidad de aumentar las funciones de nuestro sistema inmune y prevenir los catarros, así como el tener una recuperación mucho más rápida y un mayor alivio de los síntomas comunes del resfriado.

Miel

Desde la antigüedad la miel se ha utilizado como remedio para aliviar la tos y la irritación de garganta por su contenido en inhibidinas, sustancias que le otorgan la capacidad bactericida y antiséptica.

Ajo

El ajo es un de los mayores antibióticos naturales, ya que presume de propiedades antibacterianas y antivirales, por lo que su consumo sirve de escudo frente a las infecciones. Incrementa de forma sustancial las defensas de nuestro organismo, mejorando nuestra respuesta a virus y bacterias. El inconveniente es que, según los profesionales, deberíamos consumir unos nueve dientes de ajo al día para que sea una buena alternativa natural al tratamiento con antibióticos.

Cebolla

Es el mejor remedio natural contra las infecciones respiratorias, especialmente en casos de faringitis, laringitis o infecciones pulmonares. Al ser cocida, suele tomarse para aliviar afecciones respiratorias como congestión en los bronquios y si se consume cruda para aliviar la tos, ayuda a expectorar la mucosidad.

Yogurt

Otra solución muy positiva para nuestras defensas son las bacterias que contiene el yogurt (Lactobacillus bulgaricus y el Streptococus thermophylus) y las de las leches fermentadas (bifidobacterias o Lactobacilus casei), todas con valor probiótico, que significa “buenas para la vida”. Su función se centra en el intestino humano y ayudan a potenciar las defensas siendo buenos aliados frente a la prevención de gripes y catarros.

 Alimentos rojos

El color del tomate, el pimiento, la remolacha, las grosellas, las fresas, las cerezas y otros frutos rojos se debe principalmente a su contenido en carotenos y vitamina A. Un grupo de más de 600 pigmentos naturales que incrementan la eficacia de nuestro sistema inmune.

Hongos y setas

Algunas variedades de setas como los champiñones o los níscalos son beneficiosas para la salud, al actuar sobre el sistema inmune, potenciándolo ante las enfermedades. Numerosas investigaciones han demostrado que tienen propiedades antimicrobianas y antivirales.

 Alimentos ricos en energía

Para adaptarse a la bajada de las temperaturas, podemos recurrir a alimentos que interioricen la energía, calienten y relajen el organismo. Es el caso de las hortalizas de raíz (nabo, rábano, remolacha o zanahoria), los frutos secos, las frutas desecadas, las semillas y las legumbres.

Líquidos

Una ingesta adecuada, unos dos litros diarios, ayuda a disolver la mucosidad y nos mantiene hidratada la mucosa respiratoria protegiéndola frente a posibles infecciones.

Fortalecer las defensas de niños y mayores

Consejos nutricionales para reforzar el sistema inmune de niños y mayores

 La infancia y la tercera edad son los colectivos más indefensos a ante los cambios de temperatura, el frio y el calor extrema. Esto es debido a que su sistema inmune es inmaduro, en el caso de los más pequeños o está debilitado, en el caso de las personas de avanzada edad. Mientras que un adulto experimenta entre dos y cuatro resfriados al año, en el caso de los más pequeños pueden doblar o incluso triplicar esa cifra (8-10), según los datos recogidos por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

Con una dieta equilibrada y, en ocasiones suplementada, se puede contribuir al fortalecimiento del sistema inmune. “En los lactantes la mejor manera de fortalecer las defensas es mediante la leche materna, ya que su composición, de una gran complejidad, aporta todos los elementos que el niño necesita para conseguir un crecimiento adecuado y previene enfermedades, no sólo mientras está siendo amamantado, sino muchos años después de haberse producido el destete.

En el resto de los niños, es recomendable limitar o eliminar por completo la comida basura y pasar a llevar una alimentación rica en verduras, legumbres, cereales, pescado o carne. También es fundamental el consumo de frutas con un alto contenido en vitaminas A, C y E y una adecuada hidratación”.

Respecto a la población de avanzada edad, el impacto de las infecciones respiratorias unido a un sistema debilitado de defensas o a enfermedades concomitantes (dícese del síntoma o de la enfermedad que ocurre durante el mismo tiempo que otra.) pueden producir serias complicaciones. Y si además la alimentación no es la correcta, puede ser recomendable la toma de suplementos nutricionales (siempre prescritos por un profesional). En la tercera edad, el sistema inmunológico necesita una ingesta regular de proteínasvitaminasminerales y probióticos, siendo estos, complicados de obtenerlos únicamente a través de la alimentación, por eso los complementos multivitamínicos son una buena opción para asegurarnos que nuestro sistema inmune tenga todos los elementos necesarios para desempeñar correctamente su función”.

www.nutriplanet.es

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